Bueno, yo he querido hablar de esto desde hace un tiempo… desde julio que salio el manejo imagen de la nueva empresa estatal de radio y televisión colombiana lo había viniendo dejando de lado y una de las cosas que más me sorprende es lo poco que se ha dicho o comentado al respecto, a diferencia de otros casos recientes como son los cambios de imagen de Avianca, Movistar y la Marca Colombia, las cuales por cierto han causado al parecer un gran malestar sobretodo en el medio del diseño gráfico colombiano.
La verdad yo huelo en esto un poco de chauvinismo, mucho de sentirse a disgusto con el trabajo del extranjero y pasar por encima la mano nacional, pero como yo me puedo dar el lujo de pasarme por el forro eso y decir y opinar lo que veo pues entonces me propongo a analizar este caso concreto puramente nacional y autóctono, a ver que tan bien es que salen las cosas con respecto al extranjero, lamento decirlo la cosa no pinta bien.
Pero antes de comenzar pongámonos en escena
Tras grandes problemas económicos detrás de las empresas de difusión radial y televisiva del estado, Inravision y Audiovisuales el gobierno anuncio la liquidación de estas y la creación de una nueva empresa que borrara todo el bagaje y mañas de ellas, esta llevaría el nombre de RTVC que es la sigla de Radio y Televisión de Colombia y tendría a su cargo todo el manejo publico en las áreas que lleva su nombre, es decir la radio y la televisión que le debe llegar a todo el mundo y que depende enteramente del dinero que le facture la nación.
La tarea de crear la imagen de la nueva empresa y sus consecuentes filiales cae sobre los hombros de la agencia Harold Zea & Asociados, también conocida (al menos por mi) como la agencia de los miquitos. Harold Zea no es nuevo con respecto al trabajo con organizaciones estatales, ya que el fué una de las personas atrás de una campaña reciente de gobierno promoviendo el turismo en el país, más conocida como “vive Colombia, viaja por ella” que gracias a la asimilación del público se termino convirtiendo en “vive Colombia, bebe con ella” haciendo referencia a uno de los tres deportes oficiales de la nación.
El trabajo Gráfico
La agencia de los miquitos entonces comienza su trabajo y consigue una propuesta “unificada” para la nueva empresa y sus productos, dos de radio y dos de televisión; Tomando como punto unificador el color, ¿cúal color? pues obviamente tenían que ser los colores de la bandera colombiana, pues en Colombia no se considera marca nacional si no tiene el amarillo, el azul y el rojo.
Con este elemento unificador se continuo con la construcción de cada uno de los logos siendo el primero el que se ve ahí arriba, un juego círculos que simulan el sol o algo así integrándose con la tipografía en minúscula del nombre en sigla.
Antes de seguir y que se me malinterprete yo no tengo nada en contra de esta imagen… peeeero eso no me impide hablar sobre algunas cosas que pudieron haberse manejado mejor o de otra manera, todo como una mera guía educativa.
La solución de este logo, no se si seria esa la intención o no, pero parece un diseño bastante retro, algo por el estilo de lo que hubiera sido diseñado por allí en los 70, lo cual no creo que sea la mejor opción para una empresa nueva y supuestamente dirigida al futuro… por alguna razón me hace recordar al Barrio Sésamo en algún capitulo dedicado a la vida en la granja.
Y hablando de granja y esto lo descubrí de mera casualidad mientras estaba haciendo la imagen superior, es que si uno cambia los colores amarillo, azul y rojo por unos un poco mas campestres de esta manera:
Nos queda un logo que perfectamente pudiera identificar a una marca de insumos agropecuarios, algo como abono rtvc, lo mejor para sus sembradíos.
Las marcas
Como mencione antes, RTVC tiene cuatro marcas además de la principal, las de radio y las de televisión que continúan bajo un mismo planteamiento el manejo visual de la empresa, comienzo por los logos de radio:
La radio nacional de Colombia esta encargada de traer la cultura, es según ellos “El canal de expresión de la diversidad cultural de nuestro país” y yo les creo, tienen entre sus programas un muy buen contenido sobre el folclor nacional y la música culta internacional, pero yo no voy a eso…
El logo toma como punto céntrico la N del cual se desprenden una especie de ondas con los colores del país, a lo cual me pregunto ¿es que acaso no existe otra solución para algo que tenga que ver con comunicación que ONDAS? ¿No se les pudo haber ocurrido algo un poquito mas original que las consabidas ONDAS que ya se han puesto en todas partes? y sobretodo, si van a poner ondas ¿no deberían ir en dirección contraria como señal de ser difusores en vez de receptores? pero en fin, yo y mi manía de estar en contra de las soluciones obvias.
Siendo el Target de esta frecuencia el público adulto, yo habría buscado una solución más sobria, además de aplicar al folclor como hicieran en otro de los logos, en este hubiera funcionado perfecto, a diferencia del resultado conseguido, pero no me adelanto, más bien prosigo.
La segunda marca para radio es Radionica, dirigida al publico juvenil, su programación se asemeja a la llamada Radio Universitaria, es decir no es una frecuencia influenciada por la tendencia comercial si no a las diferentes subculturas que existen en el publico juvenil, dando un contenido fresco y casi contestatario a la radio comercial, típica selección del melómano petulante que le gusta escuchar música que no conoce nadie (como yo).
La fundamentación de la imagen de esta frecuencia según ellos es “transmitir dinamismo, modernidad y energía” y yo me pregunto ¿cómo se muestra dinamismo con la repetición?
La juventud no es reconocida como un estado en el cual guste ser exactamente lo mismo que el de al lado, es en el punto donde más se busca la independencia y la individualidad, el contenido de Radionica perfectamente lo demuestra, sacando al aire música que nadie más se atreve a poner al aire, sin embargo su logo dice todo lo contrario, radionica, radionica, radionica.
Quien sabe que estarían pensando al diseñarla o cual es su definición de “Joven” y “Dinamismo”
Y por fin llegamos al punto del que quería hablar, las marcas de televisión, tras enfrentarse a los canales privados y a la televisión por suscripción la televisión pública sufrió un fuerte golpe al no poder competir. Originalmente la antigua empresa contaba con dos canales de corte comercial y uno educativo, los cuales llevaban los nombres de canal Uno, Canal A y Señal Colombia respectivamente.
Tras el deterioramiento del contenido en los canales comerciales el Canal A desaparece y se transforma en el Canal Institucional el cual toma como plato principal transmisiones de los debates del gobierno y programación… mmm… institucional.
Como parte de esta reestructuración de contenidos dejando como canal cultural a Señal Colombia, documentativo al Canal Institucional y contenido comercial el Canal Uno, la RTVC y la agencia de los miquitos deciden renovar la imagen de los dos canales no comerciales siendo aun más arriesgados de lo que fueron con radio.
Aquí hago una pausa para preguntar ¿qué demonios paso con aquello de evitar el detalle en la creación de un logo? me explico, cuando se esta creando una imagen corporativa se debe tener en cuenta ciertos elementos entre ellos que sea fácil de recordar, fácil de identificar y fácil de aplicar, para lograr e esto se tiende a evitar cualquier cosa que pueda distraer o que sea compleja de reproducir o memorizar, lo cual en este caso NO SE TUVO EN CUENTA de ninguna manera, vean a lo que me refiero.
Este es el logo del Canal Institucional, como vemos están los colores patrios en forma de pincelada formando un cóndor que es el ave patria colombiana y se ve muy bonito… a este tamaño, pero imagíneselo usted de un tamaño de 2 x 2 centímetros, dígame si usted es capaz de darse cuenta que eso es un pájaro o que eso son pinceladas.
Lo juro, la primera vez que lo vi en pantalla ni sospeche que era un cóndor, lo vi como tres manchitas en forma triangular, fue oh sorpresa cuando busco más información que descubro al pájaro ese… ¿para qué sirve tanto detalle minúsculo si se va ha perder? para nada.
Este es el logo del Canal Cultural, para el cual partieron de un sello precolombino para el símbolo y claro hasta ahí muy bien, muy bonito el cuento ese de que sea eso la imagen del canal, el problema es en su aplicación, como verán este logo y el anterior se ven muy bien como los estoy mostrando, sobre un fondo plano y a buen tamaño, pero al ser aplicados más pequeños y sobre un fondo irregular se crea ruido y el detalle se pierde y en este no es solo el detalle sino casi todo el logo, el cual por todos sus espacios garabatos y “cositas” es imposible de ver claramente.
Los logos o “moscas” para televisión debe cumplir unas reglas concretas para evitar esto, la sencillez e una de ellas, pero además de esto deben intentar ser lo suficientemente consistentes para que al ser puestos sobre una imagen en movimiento sean lo suficientemente fuertes como para no desaparecer y lo suficientemente neutros como para no ser el centro de atención, este logo aunque me parece muy bonito, no funciona para televisión, es demasiado débil y se pierde.
Y por esa dificultad para lograr identificarlo inconscientemente el usuario tiende a concentrarse aun más en él para poder identificarlo, lo cual resulta molesto y termina siendo un inconveniente.
Vean este ejemplo para que lo tengan aun más claro:
Espero no haber destrozado mucho el ego de sus creadores (si es que leen el Blogoropo) y que los nuevos asesores de imagen empresarial vean estos puntos de control para tener en cuenta la próxima vez que creen una imagen corporativa.
Esta campaña la llevo viendo desde hace algún tiempo y además de sus razones intrínsecas existen otras cosas que hacen que me guste mucho, pero primero lo primero.
Smirnoff es reconocida como una de las marcas más fuertes y reconocidas de vodka en el mundo, con un sabor limpio y picante perfecto para el paladar occidental fue esta marca (y sus estrategas de mercadeo) la que de gran manera logró que occidente (en especial Estados Unidos y sus aledaños) aceptara y se aficionara a este licor.
Con el paso de las décadas se ha formalizado su posicionamiento como marca fuerte en el mercado y se ha dado el lujo de diversificar su gama de productos de vodka con estupendos resultados, entre ellos el de la campaña a la que me refiero, Smirnoff Ice.
En fin, antes de seguir con la palabrería histórica me enfoco en lo que iba a decir (me puedo quedar hablando de vodka por horas), esta campaña publicitaria creada por la londinense sede de BBH cuenta con la participación de Uri y Gorb, dos posiblemente Rusos (digo posiblemente porque pueden ser de cualquier país nórdico o del este de Europa) que se las ingenian para darse la gran vida en un hostil ambiente. Uri (el protagonista) nos va narrando sobre su vida y las cosas que son importantes en esta, con que se divierte y tal, toca recordar que Uri no vive en la ciudad si no en medio de la nada rodeado de nieve, así que su recursividad es bien recibida y el vive como un rey.
La estrategia esa de “ven y mira que raro vivo pero soy feliz” ya se ha usado pero por alguna razón siempre causa gracia (al menos a mi) porque al menos se da la capacidad de hacer chistes inocentes y absurdos de diversa índole dependiendo de las caracterésticas de los personajes, en este caso Uri y su amigo el callado Gorb, dos zafados fiesteros en medio de una tundra.
Además de los comerciales y como apoyo a la campaña se a puesto en línea la página de Uri, en la cual tiene su blog y nos cuenta aun más sobre su vida y sus gustos, que películas a visto y que música esta escuchando, es bastante entretenido, yo me he podido reír bastante con algunas cosas.
Como mencione antes existen otras razones por las cuales me gusta esta campaña y que a modo de anécdota les comparto:
Para comenzar me encanta el vodka, casi siempre que salgo de copas tomo vodka (y digo casi siempre porque a veces me toca ceder un poco pero generalmente es vodka y más vodka) y mi marca favorita adivinen cual es, pues si… es Smirnoff. Además, si no se habían dado cuenta me gusta decir la palabra vodka y decir que tomo vodka.
La otra razón es menos obvia, resulta que la música de fondo de la campaña es de cierto grupo islandés que me gusta mucho y el cual lamentablemente este año decidió decir adiós, la relación del comercial con la banda de marras va aun más allá de solo usar su música, pues Uri, es realmente Ómar Swarez uno de las cantantes de la banda. El grupo se llamaba Quarashi y para nada se parecía a lo que normalmente la gente piensa que suena la música de Islandia, ¿y eso suena a Björk? no, para nada a menos que ella mezcle rap, industrial, funk y metal en sus canciones.
Que aparezca Ómar en un anuncio supongo que solo le interesara a algunos islandeses, a otros japoneses y alguno que otro como yo desperdigado por el mundo, aun así es muy divertido ver a Swarez haciendo el payaso y burlándose del estereotipo que le toca llevar a espaldas.
“Discúlpeme, no le había reconocido; he cambiado mucho” dijo Oscar Wilde al encontrarse con una situación que así lo ameritara y es que por más que uno no quiera pasa, uno cambia.
Yo no sé porque siempre por estas fechas siempre pasa algo que me recuerda esto o el paso del tiempo o bueno, si sé, es por algo que inevitablemente pasará la próxima semana… pero en fin.
Este año, ha llegado gracias a un proyecto llamado “Quand j’Étais petit…” que es un espacio muy participativo para ver como hemos cambiado desde nuestros albores infantiles a la madurez actual. La idea es simple, las personas se inscriben y envían dos fotos, una de infante y otra ya de mayor, acompañándola de un poco de información para hacerlo más interesante (años en que fueron tomadas las fotografías, lugar y si se quiere una descripción o anécdota de ellas).
Se puede ver de todo en la galería, desde la persona que no se parece absolutamente nada en una y otra foto, hasta las personas que siguen iguales, los que eran preciosos como niños y luego no se sabe que jugarreta les jugo la adolescencia o al contrario… los que deben dar gracias al paso de los años.
Para muestra, dos botones:
La niña tipo anuncio que creció para… ser lo mismo…
Y el niño dormilón que maduró para… ser lo mismo…
Participar, nunca hace daño… a menos que no le gusten los franceses.
La creatividad existe y se aplica en todas partes, muy a pesar de lo que nosotros los egocéntricos diseñadores, arquitectos y publicistas queremos afirmar… si uno es lo suficientemente aplicado brotes de genialidad aparecen constantemente en todas las profesiones, aunque no aparezca en el curriculum (imagínense que le aparezca por ahí uno que se presente como creativo en física cuántica, terrible e interesante).
Al respecto hoy me ha dado por hacer referencia a la psicología (y afines), entre otras cosas por haber acuñado dos de mis insultos favoritos, Idiota e Imbécil… sobretodo Imbécil que con la perfecta pronunciación y actitud, llena la boca y da un gusto al decirla que es indescriptible.
Si, las palabras Idiota, Imbécil y Estúpido fueron en sus inicios términos médicos que fueron descartados casi al mismo tiempo que fueron tomados por la sociedad como insultos.
Idiota, imbécil y estúpido eran en un principio las tres categorías que se otorgaban a las personas con deficiencia mental o con un coeficiente intelectual bajo con respecto al promedio, siendo idiota el peor estado de los tres… es decir, era mejor ser imbécil que idiota y mejor ser estúpido que imbécil… y en todo caso sumamente mejor ser ninguno de los tres.
Supongo que el nacimiento de las palabritas como insulto se debió a la comparación, comenzando con un simple: ¡Pareces un estúpido! y ya con el uso y el abuso termino solo en: ¡estúpido! (que tanto le gusta a las mujeres). El caso es que tras el desarrollo de nuevos medios de cuantificar el grado de inteligencia de una persona, se acabaron los usos serios de estas palabritas… pero quedaron para siempre en nuestros corazones.
Pero imaginase usted poder haber vivido en esa época, en esos tiempos en los cuales se podría haber visto un caso como este en la consulta de algún medico:
- Doctor ¿que tiene mi marido?
- Señora, su marido es idiota.
- ¿Idiota? ¿Y es curable?
- No, eso le viene de nacimiento.
- ¿De nacimiento? entonces ¿por qué yo no me había dado cuenta antes?
- Señora, porque usted es imbécil.
Lamentablemente, no muchas palabras más de mi vocabulario de insultos entran en la categoría de términos clínicos… de lo contrario me habría hecho reír escuchar cosas como:
- Señora su hijo nació capullo.
O un no menos invaluable:
- Señora, tras practicarle unos estudios a su hijo, lamento decirle que nació siendo un cabrón de mierda.
Pero en fin, yo realmente no iba a eso… yo quería hablar de la creatividad de los psicólogos.
El mejor campo al igual que en todas las áreas medicas para aplicar la creatividad es en la terminología. Lo es porque un paciente necesita como compensación a su malestar un nombre serio y técnico para que valga la pena su sufrimiento y la ida al medico, porque imaginase usted si fuera al psicólogo y le comenta que le cuesta levantarse, que no tiene animo para nada y tal, y va este y le responde “es que usted esta triste”… no, no, no eso no sirve así, uno le exige al doctor que le de un nombre técnico a la tristeza entonces usted ya no esta triste, tiene depresión; o si en cambio usted le llegara y le dice que no se puede concentrar en nada y este le responde que es porque “usted es un distraído” usted no puede aceptar eso como una respuesta seria, entonces el le dice que tiene un síndrome de déficit de atención y usted contento.
Pero realmente la mejor aplicación de la creatividad de la psicología es al nombrar las fobias… ¿pero que es una fobia realmente?, bueno es cuando uno tiene un miedo o una aversión hacia algo tan fuerte que afecta la cotidianidad del individuo.
Si a una persona le causan nervios las alturas pero aun así va y se sube al ultimo piso de un edificio bien alto, a ver por un balcón para sentir cosquillitas en el estomago no es una fobia, en cambio si una persona con solo subir uno o dos pisos ya comienza a sentir ansiedad, sudar incomprensiblemente, a temblar sin ninguna razón hasta llegar el punto de no poder moverse… entonces ahí si es una fobia, y tiene nombre, se llama Acrofobia.
En las fobias hay para todos los gustos, es más una fobia puede aparecer (en teoría) por cualquier razón y circunstancia, puede existir una fobia a las flores (Antofobia), o a los libros (Bibliofobia), o al demonio (Demonofobia), o miedo a tener miedo (Hormefobia) e incluso miedo a los colores (Cromatofobia), todo puede ser causante de un miedo irracional… una fobia que nos afecta de manera que no podemos comprender.
Y para cada uno de esos miedos incomprensibles debe existir un nombre, alguien debe ponerse a pensar uno por cada miedo que aparezca, porque con decirle a un paciente que: “usted tiene un miedo muy gordo a esto o a lo otro” no vasta, toca darle un nombre.
Pero el mayor logro de esta labor bautizadora, la cúspide en la creatividad aplicada en la psicología y a pesar de todos los fantásticos nombres que han sido creados, todo termina resumido en solo una definición, un nombre técnico aceptado por psicólogos y psiquiatras del mundo que incluye mucho sentido del humor, mala leche y creatividad… y es el miedo a las palabras largas.
Si alguien sufre de este mal y quiere sentirse mejor… no pregunte cual es su mal, cual es el nombre de su fobia, pues posiblemente mientras que escucha el dictamen le dará al menos un infarto pues tendrá nada menos que:
Hipopotomonstrosesquipedaliofobia
La creatividad esta en todas partes.
Si quieren saber más nombres de fobias y sus significados pueden mirar aquí y aquí.